.
 
MYLAGRILOGIOS
Narraciones
Opiniones
Gente importante
Historia
Arqueología
Viajes
M U S I C A
Poesitarium
Lecciones de inexpertos
Celeindoscopio:ELLOS
Seleccion WWW

MI DIÁSPORA: WWW.M*
.
CINE: ÍDOLOS DE CELULOIDE
¿Noche de Todos los Santos versus Halloween?
EPISTOLARIO
.
 
imagen
imagen
LOS HOMBRES AZULES
imagen
Hay personas que al conocerlas, por la buena fé con las que las miramos y aplicando el principio de semejanza, se parecen a nuestros “prójimos próximos” que diría Mario Benedetti.

Sin embargo, a medida que vamos reconociendo sus perfiles, paradójicamente, nos vamos alejando de ellos.

No es porque sean mejores o peores a como los habíamos imaginado. Es, sencillamente, porque un día descubrimos que son DIFERENTES.

Entonces suceden varias cosas.

La primera, y tal vez la menos importante, es que nos damos cuenta de que son OTROS. Nos planteamos entonces si merece la pena empezar a conocer de nuevo a quienes nos han sometido al ejercicio de estarlos inventando continuamente.

La segunda cuestión sería si esa nueva identidad que conformemos será igual de ficticia que la anterior.

Pero, sobre todo, lo que realmente nos deja paralizados y sin ganas de iniciar una nueva singladura en ese sentido es comprender que esa figura mutante tal vez no vuelva a tener en ningún momento la empatía con la que se produjo el primer encuentro.

Imagen
A nuestros amigos, podemos disculparles casi todo. A nuestros mitos, jamás. Porque entonces, los llamaríamos de otra manera.

En la iconografía hindú es frecuente ver representados a sus dioses con la piel de color azulada. Es la forma gráfica de representar que las divinidades están a muchos cielos de distancia, que miles de atmósferas los separan de los mortales.

No es que nosotros creamos en el “Absoluto estático” del hinduismo. Más bien al contrario porque sabemos de la versatilidad del ser humano. Pero como mortales que somos, no tenemos la paciencia infinita que concede la Eternidad y nos gusta saber –en cierta medida- quienes son aquellos con los que compartimos nuestro tiempo y en definitiva, parte de nuestra vida.

Sucede a menudo que gentes a las que creemos conocer, se transforman un día, sin aviso previo, en “hombres azules”.

Y comprendes entonces que esa cotidianidad que habías imaginado compartir no es posible. Que están a muchos cielos de distancia y que miles de atmósferas te separan de ellos.

Entonces, comprendemos también que debemos continuar nuestros camino en busca de lo real, de lo tangible y desechar la idea de lo inabordable .Volver a tus “prójimos próximos”, los que siempre han estado ahí con identidad propia, siempre reconocibles, siempre a tu lado.

Eso sí, en tu recuerdo siempre permanece la ensoñación de los que fueron y serán siempre tus “Hombres Azules”.


En Granada, un catorce de Febrero de dos mil cinco.
Imagen